0 elementos

En este congreso contamos con excelentes profesionales de distintos saberes, que reflexionaron y nos hicieron reflexionar sobre neuroeducación y sobre cómo perciben ellos esta hibridación: algunos de ellos fueron Marina Garcés, filósofa; Tracey Tokuhama-Espinosa, especialista en neuroeducación y Alfons Cornella, especialista en innovación.

El III Congreso Internacional de Neuroeducación, denominado “Sinergias para el re-encuentro“, se desarrolló entre el 4 y el 6 de marzo en formato online, organizado por la Cátedra de Neuroeducación UB-EDU1ST de la Universitat de Barcelona.

Del mismo participaron excelentes profesionales de distintos saberes, entre ellos Marina Garcés (filósofa); Tracey Tokuhama (especialista en neuroeducación, aprendizaje en la era digital y multilingüismo); y Alfons Cornella (especialista en innovación), para reflexionar junto a los participantes sobre neuroeducación, sobre cómo perciben ellos esta hibridación.

“Es un placer estar aquí en este Congreso, que se realiza en una situación que ya no voy a decir atípica porque se volvió típica después de un año. Este Congreso va por su tercera edición; es un proyecto consolidado, lo que nos da mucha emoción. Cuando se creó esta cátedra asumimos el reto y el placer de poderlo ir haciendo cada año”, recordó David Bueno, Doctor en Biología y profesor e investigador de Genética en la Universitat de Barcelona (UB). “La cátedra de Neuroeducación se creó hace un año y medio gracias a la participación de un grupo de impulsores y muchas personas que trabajan para que salgan adelante todos los proyectos que realizamos, incluido este Congreso”, dijo.

“El principal objetivo de la cátedra es esta transferencia de conocimiento desde el mundo de la neurociencia y la neurociencia cognitiva a la educación y la pedagogía con el objetivo de acercar a los dos mundos que en el campo de la educación es el mismo mundo. Aprendemos con el cerebro, así que todo lo que podamos saber sobre él nos ayuda a continuar optimizando nuestras estrategias educativas, a ver por qué algunas situaciones en el aula funcionan y otras no con un fundamento científico”, resumió.

“La neuroeducación no viene desplazar ninguna otra disciplina sino a sumar para este bien común de la educación de las futuras generaciones”, aclaró.

La filósofa y profesora agregada de los Estudios de Artes y Humanidades de la Universitat Oberta de Catalunya, Marina Garcés, brindó una charla denominada “Guerra de cerebros”.

“Quisiera reflexionar sobre cómo funciona el aprendizaje, qué significa para nosotros, para la escuela, aprender mejor? -comenzó la expositora-. En nuestra cultura `mejor ́ tiene una connotación a veces más cuantitativa que cualitativa porque estamos inmersos en una sociedad economicista. A ese ́mejor ́ podemos darle otro sentido, que no necesariamente tiene que ver con el cómo aprendemos. La educación no es unidireccional. Podemos aprender mejor desde un vínculo entre unos y otros, cada uno desde su situación educativa, y esa desigualdad es a la vez un reto, un enorme desafío de convivencias igualmente implicadas”.

“Mis preguntas tienen que ver con el ́ser ́ educador y de qué modo queremos resignificar nuestra condición de aprendices. Aquello que llamamos ́escuela ́ es un punto de partida para relacionarnos con el aprendizaje para la vida, donde necesariamente hay un otro. Existir tiene mucha carga filosófica, no solamente porque somos seres individuales que se relacionan porque el ser humano es social, sino porque desde lo etimológico la pedagogía significa salir de casa. Ese estar fuera, ese existir con el otro está en la base más profunda de cualquier práctica educativa concreta y nos jugamos la existencia en la mirada hacia el otro. Hay que generar una contracultura de la intemperie, un contravalor que dé sentido a nuestra propia existencia, a nuestro ser docente y revisar nuestras prioridades”, consideró Garcés.

Para la especialista, “la educación es un arte de la hospitalidad. Aquello que aprendemos unos con otros es la base de la convivencia humana”.

“Crisis significa que algo se descompone, pero también implica un tránsito, una inquietud, una búsqueda. No hay que ser reduccionista y creer que la crisis educativa es pedagógica. Lo que está en crisis es la posibilidad de relacionarse con sentido para mejorar nuestras vidas en un mundo globalizado”, resumió Garcés.

“Estimular una mente inquieta requiere orientar al niño en el aprender a hacer buenas preguntas. Es más difícil hacer preguntas significativas que resolver problemas”, destacó Alfons Cornella, quien consideró que el hecho de entrenar en la curiosidad y empoderar es “fundamental en educación”.

“Ser humano es ser imaginativo, crítico, experimentador, manual, social y consciente. En un mundo con máquinas inteligentes nuestra mejor opción es ser humanos”, resumió. En tanto, Tracey Tokuhama destacó que “los problemas en educación se pueden enfocar desde múltiples campos. El campo de la ciencia del aprendizaje es muy amplio. Hay que aprender más sobre tecnología y hay que aprender más sobre el cerebro”, reflexionó.

“La Educación en línea puede llegar a ser muy personalizada”, mencionó el expositor y explicó que la nueva formación docente “es transdisciplinaria: cerebro, tecnología, contenido y pedagogía”. Manifestó además que “la enseñanza no se puede pensar en espacios. Se debe pensar en tiempos”.

Finalmente, el profesor del posgrado de Neuroeducación de la Universitat de Barcelona (UB) Jesús C. Guillén mencionó que “al cerebro le encantan las historias. El cerebro es plástico, se adapta. Debemos esperar lo mejor de todas las personas”, manifestó y se refirió a la importancia de las expectativas, a la “emoción como motor del aprendizaje”. Durante el Congreso se abrió un nuevo espacio de diálogo y participación con profesionales, las BrainNets (redes neuronales), círculos de diálogo con los expertos. Además, los participantes asistieron a BrainTalks (conferencias) de carácter muy práctico, junto a ponentes internacionales, y con una base científica corroborada.

La Neuroeducación es una nueva disciplina académica que integra los conocimientos en neurociencia para aplicarlos a la educación y a los aprendizajes. Supone un impulso muy importante para la innovación educativa y con fundamentos científicos que, junto con todos los fundamentos tradicionales de la pedagogía moderna, contribuye a mantener su crecimiento. Es, por consiguiente, una nueva fuente de conocimientos que suma a que la pedagogía optimice todavía más sus propuestas.

La alianza entre la Universitat de Barcelona y Edu1st conforma la Cátedra de Neuroeducación UB-Edu1st, que es un perfecto ejemplo de cómo dos entidades compuestas por personas que comparten su pasión por la educación y el aprendizaje trabajan separadamente con objetivos y propósitos similares y que solo requieren que surja ese espacio casi fortuito para que se crucen y generen esa chispa que enciende e ilumina un camino conjunto y sinérgico.

Descargá nuestro VESS EduJournal

*Este artículo fue publicado en la primera edición del VESS EduJournal, un espacio de colaboración liderado por Rima Comunicación Institucional y Edu1st.VESS

Arriba
M

Elije el idioma de preferencia

English

Español

X
X
X