Foto Cortesía: Edu1st.VESS

Por: Gilberto Pinzón y Ana María Fernández, Creadores del Modelo Educativo VESS.

 

Cuando se encuesta a padres, docentes y a la comunidad en general sobre cuáles  deberían ser las habilidades, destrezas y disposiciones necesarias de un individuo en  esta era, dentro del conjunto de respuestas propuestas está el de “pensamiento crítico”,  difícilmente hay alguien en desacuerdo en que este es uno de los componentes  fundamentales en la construcción de una persona integral.

La dificultad que normalmente encontramos está en identificar como se desarrolla ese  pensamiento crítico. El objetivo de este escrito es, definir cuáles son sus elementos  constitutivos desde la perspectiva formativa, así como los aspectos cognitivos y  neurológicos que intervienen en la instauración de un pensamiento crítico en el  individuo. Con el fin de lograr el objetivo propuesto, proponemos un modelo de  correlación entre el desarrollo del pensamiento crítico y las funciones ejecutivas.

Sabemos que existen múltiples definiciones de lo que conocemos como pensamiento  crítico, pero creemos que la que incorpora los elementos más significativos es la que  define al pensamiento crítico, como un importante proceso cognitivo de orden superior  que implica la capacidad de analizar y evaluar pruebas y argumentos sin sesgos de la  experiencia y el conocimiento previo.

La aplicación de pensamiento crítico requiere una respuesta no automática a una  situación problemática para evitar el pensamiento heurístico y sesgado (West y col.,  2008). Los seres humanos tenemos lo que definimos como una “inercia cognitiva” que  es ese patrón de conducta mental que nos lleva a ver, generar ideas y solucionar  situaciones de una manera particular que se relacionan con lo que hemos aprendido,  de la manera en que lo hemos aprendido, así, nuestra experiencia termina  influenciando quienes somos y como procedemos.

Esta inercia cognitiva puede  ayudarnos a resolver dilemas y circunstancias cotidianas de forma adecuada o, por lo  contrario, ser nuestro mayor inconveniente al momento de hacer un análisis equilibrado que busque incorporar toda la información que nos permita acercarnos a una  comprensión más completa de dicha situación o problema para resolverlo de forma  positiva. Es aquí donde el desarrollo del pensamiento crítico es fundamental, para que,  de alguna manera, este se convierta en esa disposición mental que este siempre  presente en el individuo y lo acompañe en la confrontación de desafíos y decisiones  simples o complejas del diario vivir. Como lo hemos expresado anteriormente, el  pensar críticamente requiere un proceso de reflexión y pensamiento que necesita  incorporar elementos que contribuyan a la búsqueda de la verdad, la apertura y  flexibilidad a buscar otras perspectivas, la prudencia al actuar monitoreando  constantemente los pensamientos en compañía de una autorregulación mental y  emocional, en la cual intervienen procesos constantes de metacognición.

Este proceso “lento” de pensamiento que conocemos como pensamiento crítico  requiere entonces, de lo que investigadores y estudiosos del cerebro, la mente y el  comportamiento humano han denominado “funciones Ejecutivas”, ese conjunto de  habilidades para el control mental, la autorregulación, la organización y la planificación  de eventos y circunstancias que encaramos diariamente. Las funciones ejecutivas  actúan de forma simultánea y coordinada, permitiéndonos entre otras cosas, trazar un  objetivo o meta, priorizar y trabajar ordenadamente en el logro del objetivo propuesto.

Diferentes investigadores y profesionales han propuesto listas de funciones ejecutivas,  aunque el concepto general entre dichas listas es básicamente el mismo, después de  analizar varias propuestas decidimos usar la lista propuesta por los Dres. Gerard A.  Gioia, Peter K. Isquith, Steven C. Guy y Lauren Kenworthy. Estos psicólogos  desarrollaron su comprensión de las funciones ejecutivas a través de una investigación  sólida y crearon una escala de calificación que ayuda a los padres, maestros y  profesionales a entender a un niño en particular y pensar más específicamente sobre  cómo ayudar en el desarrollo y construcción de estas habilidades mentales  fundamentales para la vida de todo individuo.

La propuesta por Dr. Gioia y sus colaboradores presenta las siguientes funciones  ejecutivas:

∙ Inhibición: La capacidad de detener el propio comportamiento en el momento  adecuado.

∙ Cambio: La capacidad de moverse libremente de una situación a otra; pensar  con flexibilidad

∙ Control emocional: La capacidad de modular las respuestas emocionales al  llevar el pensamiento racional a aceptar y soportar los sentimientos  emocionales.

∙ Iniciación: La capacidad de comenzar una tarea o actividad y generar ideas,  respuestas o estrategias de resolución de problemas de manera independiente.  ∙ Memoria de trabajo: La capacidad de mantener la información en mente con el  fin de completar una tarea.

∙ Planificación / Organización: La capacidad de gestionar las demandas de tareas  actuales y orientadas al futuro.

∙ Organización de materiales: La capacidad de imponer orden en el trabajo, el  juego y el almacenamiento de espacios.

∙ Autocontrol: La capacidad de monitorear el propio desempeño y de medirlo con  respecto a algún estándar de lo que se necesita o espera.

Como podemos ver, existen múltiples propuestas y acuerdos en lo referente a la  clarificación e importancia de lo que es el pensamiento crítico y las funciones ejecutivas  como elementos esenciales en la construcción de mente para la búsqueda de un  comportamiento humano que favorezca al individuo y su entorno.

Enfrentamos en la actualidad y en el futuro cercano desafíos no previstos y aun difíciles  de evaluar, la tecnología actual y la que está en desarrollo nos presenta sin duda  grandes beneficios, pero al mismo tiempo retos al sostenimiento de nuestra especie y  del planeta en general. Los diferentes medios de comunicación e interacción humana  pueden abrir posibilidades de aprendizaje y expansión cognitiva o por otro lado ser  usados para manipular la verdad y la realidad de forma significativa, llevando al  individuo a perder uno de sus activos más relevantes, su posibilidad de ser libre y elegir  con criterio.

Esta cita del investigador y autor de Sapiens Yuval Noah Harari, nos explica claramente  los desafíos y beneficios que trae el momento histórico en el que nos encontramos;  “Tome Google Maps o Waze. Por un lado, amplifican la capacidad humana: podemos  llegar al destino de forma más rápida y sencilla. Pero al mismo tiempo, le estamos  dando la autoridad al algoritmo y perdiendo nuestra capacidad de encontrar nuestro  propio camino”.

Muchos de los logros y habilidades conquistadas por nuestra especie podrían pasar a  planos menos importantes o significativos, el advenimiento de tecnologías está  eliminando destrezas que en un momento fueron relevantes. Como ejemplo podemos  citar la caligrafía, esta fue propuesta como una condición fundamental para que nos  pudiéramos comunicar de forma escrita, para que los escritos fueran legibles para los  lectores ya que la escritura manual era la norma. En la medida en que los aparatos  tecnológicos como los “smartphones” escriben por nosotros, la necesidad de aprender  caligrafía deja de ser importante y tiene tendencia a desaparecer. Inicialmente  pareciera algo no tan relevante, pero lo que debemos entender es que con el desarrollo  de una buena caligrafía simultáneamente generábamos otro conjunto de habilidades  asociadas con esta, como por ejemplo las destrezas motrices que involucran procesos  neurológicos significativos. Lo que estamos tratando de decir es que no  necesariamente somos conscientes de que los enormes avances científicos y  tecnológicos están trayendo muchos beneficios, pero también nos pueden llevar a  perder conquistas importantes de nuestra especie. Aun no podemos medir el impacto  real y los desafíos que enfrentaremos, por lo cual es fundamental desarrollar varias  habilidades dentro de las cuales está la de “pensamiento crítico”, estamos y estaremos  tomando decisiones que nunca imaginaríamos, enfrentaremos dilemas de orden moral  y ético que demandaran una gran fundamentación de valores humanos. Por ende, la  ética y los valores morales serán un componente esencial del pensador crítico.

Hoy los medios de comunicación tienen la capacidad para manipular la opinión publica  de manera jamás prevista, la necesidad de formar individuos éticos, con valores y que  sepan elegir adecuadamente es crucial. La formación de dichos individuos debe ser  promovida desde los primeros años, desde el hogar, pero sin duda, desde los colegios;

la educación tiene una tarea importante en la generación de pensadores críticos éticos  y con valores.

La gran pregunta es; ¿Cómo podemos fomentar el desarrollo del pensamiento crítico  en los estudiantes y jóvenes de hoy y mañana?

Es aquí donde consideramos que trabajar el pensamiento crítico a partir del desarrollo  de las funciones ejecutivas es una manera lógica de lograr este cometido.

Como lo presentamos en la introducción, el proceso que requiere el pensar  críticamente es elaborado e involucra varios movimientos cognitivos que se asocian  con las funciones ejecutivas descritas anteriormente.

 

Circunstancias de la vida real, el pensamiento crítico y las funciones ejecutivas  

 

Con el fin de responder a la pregunta arriba sugerida y conectar el pensamiento crítico  con las funciones ejecutivas vamos a compartir una anécdota vivida por uno de  nosotros y que nos ayudará como estudio de caso, a hacer este concepto de “el  desarrollo del pensamiento crítico y las funciones ejecutivas” más concreto y  subsecuentemente a responder la pregunta enunciada. En la medida en que iré  narrando la experiencia, incorporare según sea la circunstancia la participación de cada  una de las funciones ejecutivas requeridas.

Hace unos 5 años atrás fui citado a comparecer como parte del jurado en un caso  criminal en la corte de Fort Lauderdale, condado de Broward en el estado de la Florida.

La experiencia inicia con la selección de los 14 jurados por parte de los 2 abogados y el  juez que preside el caso. Una vez el jurado ha sido elegido, se inicia un proceso que  comienza por la explicación de las normas, leyes, compromisos y tarea de los jurados,  así como los procedimientos del juicio y la toma de la decisión final por los miembros  del jurado. Es aquí donde se requiere de la participación de una de las funciones  ejecutivas; la memoria de trabajo, como parte de la importante tarea que tenemos está  el tener muy presente todo el tiempo los lineamientos explicados y con la claridad del  objetivo de nuestra función, la memoria de trabajo será constantemente puesta a  trabajar en la medida en que surjan nuevos elementos de juicio y análisis.

El juicio inicia con explicación de los cargos al acusado en un caso de fraude a lo que  se conoce como el seguro médico que provee el gobierno de los Estados Unidos. A  continuación, se sigue con la presentación por cada uno de los abogados de cada  parte. El primero en presentar es el abogado acusador o fiscal. Durante su  presentación y en la medida que avanzaba en ella, el fiscal nos va comunicando el  conjunto de elementos que traen al acusado al juicio. Mis primeras conjeturas al  escuchar al abogado con su forma enfática y convincente son “este juicio no durara  nada, esta persona es culpable”. Posteriormente viene el turno del abogado defensor,  quien de la misma manera creíble presenta el caso, en ese momento mi apreciación  cambia radicalmente, me digo “pobre hombre, lo han involucrado en un caso en el cual  nunca tuvo participación”. Como parte de mi propio proceso de reflexión me doy cuenta  como, de la presentación de un abogado al otro, mis primeras impresiones sobre el  caso cambiaron diametralmente en cuestión de minutos. Esto me lleva a entender que  requiero generar un autocontrol mental, una de las funciones ejecutivas que nos hace  monitorear nuestros pensamientos y acciones mentales para estar conscientes de que  requerimos dar tiempo y espacio antes de conjeturar o juzgar y antes de tomar  posiciones.

El caso continua y constantemente el juez interviene para encausar a las partes y  recordar al jurado las normas y las reglas para no desviar la aclaración de los hechos  que lleven a aclarar las evidencias. De alguna manera el juez es ese monitor que está  constantemente manteniendo el equilibrio en la exposición de las partes y trae como  ejemplo permanente de memoria de trabajo la información que es relevante para el  caso y el jurado.

Durante 5 días, cada uno de los abogados presenta argumentos, peritos, evidencias y  testigos que hacen que el caso este constantemente moviéndose entre 2 posibles  realidades. Parte de las estrategias de los abogados es el involucrar las emociones,  traer testimonios y situaciones que generan en el jurado una vinculación emocional de  rechazo, empatía, lastima y enfado, vamos como un péndulo de un lado para el otro y  es aquí donde se requiere la incorporación de otras de las funciones ejecutivas; La del  control emocional, que requiere actuar simultáneamente con las funciones ejecutivas  de la inhibición que actúa como un freno que evita el impulso inicial de propiciar un comportamiento mental y emocional para tomar un actitud lo más centrada posible sin  dejarse influenciar por sesgos o conjeturas inmediatas. Adicionalmente se requiere  involucrar la posibilidad de ser flexible mentalmente, el permitirse generar ese cambio  de una posición mental a otra, función ejecutiva primordial que actúa de forma  sincrónica con las ya mencionadas.

Todo el tiempo se nos recuerda y somos conscientes de cuál es la razón del hacer  parte de este proceso, nuestro objetivo es el de escuchar atentamente, ir construyendo  una comprensión sobre el caso, los argumentos y las evidencias deben ser valoradas  con el objetivo y propósito central de decidir sobre el futuro inmediato y a largo plazo de  una persona. El objetivo no se puede perder de vista, debemos ir sumando información  que nos permita organizar todo el caso con el propósito fundamental de tomar una  decisión acertada. Aquí se requieren las funciones ejecutivas de planificar y organizar  mentalmente todos los componentes del caso. Esto es particularmente importante en el  momento de la deliberación entre el grupo de jurados, para poder condenar al acusado  la ley del estado y el país requiere que la deliberación sea unánime, si esto no se da, el  acusado será declarado inocente.

Como miembros del jurado se nos prohíbe comentar o hablar del caso antes del  momento de la deliberación, durante los 5 días del juicio, nunca hablamos entre  nosotros en relación con el caso, únicamente al final al deliberar, momento en el cual  cada jurado expone ante sus compañeros su perspectiva, decisión y razones. Estas  son escuchadas por los demás miembros del jurado sin interrumpir y solo al final de su  exposición se permiten preguntas aclaratorias y opiniones. Es un proceso que requiere  y demanda la presencia constante y sincrónica de cada una de las funciones  ejecutivas. Una vez completada la ronda de exposiciones se hace una votación, que de  no ser unánime requiere otra ronda de deliberación, esto se da cuantas veces sea  necesario hasta que el jurado llega a un acuerdo unánime o se determine que no hay  posibilidad de unanimidad lo cual se comunica al juez. En este caso en particular la  deliberación no tomó tanto tiempo, esta requirió un par de rondas pues dos de los  jurados no estaban seguros de la culpabilidad del acusado, el cual fue hallado culpable  por el jurado y sentenciado por el juez a 17 años de cárcel.

El objetivo de traer esta historia real es porque nos permite conectar la idea de lo que  definimos como “Pensamiento Crítico”; ese proceso lento, elaborado, sistemático,  complejo y sincrónico con el conjunto de habilidades de control mental, auto regulación,  planificación y organización que conocemos como funciones ejecutivas.

Podemos ver, este ejemplo presentado de 3 maneras:

1. Una circunstancia en la vida en la cual nos enfrentamos a una situación  compleja que requiere que cada una de estas funciones ejecutivas se usen en  múltiples ocasiones con el fin de poder ejercer un pensamiento crítico y ético  que requiere el evitar sesgos incluso emocionales para tomar decisiones  juiciosas y justas.

2. Una metáfora; al ver todo el caso en sus 5 días, con todas y cada una de sus  partes como ese proceso mental lento, exigente y complejo que requiere la  participación de unas acciones cognitivas, que de no estar presentes conduciría  a lo que podría llegar a ser una decisión superficial, poco centrada y  fundamentada en el conocimiento de los diferentes elementos que requiere una  determinación adecuada.

3. Una manera práctica, intencionada y estratégica que proponemos para que los  estudiantes e individuos en formación desarrollen pensamiento crítico y ético. La  presentación de casos, el generar discusión sobre dilemas éticos, cognitivos y  situaciones del día a día le permiten al educador incorporar los elementos que  requiere el desarrollo del pensamiento crítico y ético. El modelaje del docente, la  inclusión del lenguaje del autocontrol y la auto regulación, la presentación de los  argumentos o puntos de vista requiere planificación y organización mental con la  adición de una disposición hacia el cumplimiento del objetivo, el abrir estos  espacios en los ámbitos educativos y formativos en los cuales los estudiantes a  partir de edades tempranas tienen la oportunidad de conocer las funciones  ejecutivas, hacerlas explicitas, ejercitarlas y darles el valor metacognitivo que  tienen y requieren.

Como conclusión, consideramos que el desarrollo del pensamiento crítico está  íntimamente relacionado con la participación y formación de las funciones ejecutivas.  Que el trabajo conjunto de estos dos conceptos es posible, positivo y complementario.  También pensamos que los estudiantes en el transcurso de su vida escolar van  acumulando un conjunto de aprendizajes y habilidades, que se convertirán en el  paquete de herramientas para la vida, que serán más efectivas en la medida en que el  individuo sepa que las posee y aprenda a usarlas cuando lo requiera, para lo cual es  fundamental generar procesos y ejercicios que propicien la metacognición. El uso de  estrategias como las presentadas en este artículo, así como la presentación y análisis  de casos, debe permitir al estudiante la comprensión de los conceptos de pensamiento  crítico y ético, así como la importancia del desarrollo de las funciones ejecutivas para la  vida.

 

Esta publicación también fue compartida en la Revista [email protected] de Fundación FIDAL (Ecuador): https://issuu.com/fidal/docs/edu_163/2

Arriba
M

Elije el idioma de preferencia

English

Español

X
X
X